sábado, 17 de enero de 2009

ciclos, vueltas y ruedas


Maaaaadreeeeee, cuánto tendría que contaros, por dóooooonde empezaaaar....

El otro día ví una ardilla, ella dudaba si cruzar o no la carretera y yo reduje mi velocidad a ver qué se decidía a hacer, al final optó por seguir entre los matos, más seguros que el asfalto. Así que ya se han despertado, poco a poco se despereza el mundo para llamar bailando a la primavera que se acerca. Supongo tenía hambre, también apareció un ratón meneando una bolsa de pan seco, igualmente, tendría hambre. El hambre mueve montañas, je.

Yo aún no me he desperezado, y sé que nevará de nuevo, así que no hay prisa, cuando nieva en la luna de octubre, seis meses cubre, dijo un hombre en el chigre, con cara de mucha experiencia y arrugas de lo mismo. Hasta abril, seguirá nevando, afirmó con voz de medio tragar el vino. Bueno, el caso es que entonces no hay prisa, pero aun así noto cómo me voy animando, siento cierta excitación y aumento de energía, ganas de salir a trabajar. La semana que viene plantaré cebolletas si el tiempo lo permite, y cuánto me apetece! Y entonces me llama la atención cómo es que no me canso, el ciclo se repite cada año, cada año llega febrerillo loco con sus cebolletas y luego marzo invadido de tierra, cucho y patatas, y poco a poco el cuerpos se va templando, subiendo su tono, poniendose terso y moreno bajo la luz del sol y trabajando, cada vez los días más largos y la energía disponible también, hasta culminar en el verano, pletórico, y poco a poco ir dejándose descansar y acercándonos al largo sueño del invierno, pacifico, perezoso, dormilón y comilón.

Así ha sido mi otoño, en la medida de lo posible, si no fuera por el fastidio de madrugar y coger el coche para dejar mi casa a diario, y pasar el día metida en una cajita situada entre la montaña salvaje y el salvaje desarrollismo, destructor, gris y feo. Echo de menos contínuamente estar en casa y cada vez que decido irme a otro lado en mi tiempo de no-trabajo-remunerado, me fastidia. Supongo que cuando este ciclo de trabajar en ésto termine, quizás recupere mi tiempo y no me sienta así, incluso llegue a hartarme de mi pequeño pueblo y me den ganas de viajar de nuevo, al mundo, que también existe. De momento, soy feliz con excursiones mínimas por las cercanías. A veces me aventuro a pasar el puerto y ya me parece todo un viaje al extranjero, con cambio de paisaje y de costumbres incluido. me gusta conocer las cosas por sus detalles, y éstos solo se ven de verdad con la atención que concede la tranquilidad. Tan importante, la tranquilidad.

La familia sigue bien aunque ha habido tres bajas entre los pollitos pintos, pobrecitos, imagino que las rapaces tamién despiertan con hambre estos días, después de tanta nieve y tanto hielo. En la foto, una lechuguina astur de invierno, aguerrida como que es del norte, tan lozana como se la ve, acaba de salir de bajo la nieve y sucesivas heladas, valiente!
Por cierto, se acabó el año pasado, estamos en uno nuevo. El último día, como despedida, aprovechamos para sembrar el pan, Joselín, su caballo y yo. El primer día de éste, amasamos los mejores bollos que hemos probado, o eso nos pareció a todos. Me encantó jugar con los juegos reunidos y volver a ver sus fichas de plástico y sus tableros de cartón, el libro de las instrucciones, en fín, ya sabéis, volver a la niñez.

Espero sigáis siendo felices este año y el otro y el otro y el otro y todos los que se os permita vivir.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Laaaaaaaaaaaaaurichussssssssssssss!
FELIZ AÑO NUEVOOOOOOOO!!!
Ya veo que todo fenomenal y me alegro mucho!!!
Un besote

Anónimo dijo...

Y FELIZ CUMPLE

Como regalo virtual, un retazo de vida natural de por aqui:

Llegabamos al bosque, separados unos metros. El iba detras y yo hoy pasos como de correr y me extraño pues no forma parte de sus costumbres el correr, asi que me volvi a ver y le vi caminando como siempre; pero seguia oyendo los pasos y entonces cambie la direccion de la mirada y alli estaba, muy cerquita y mirandome, un corzo en nuestro bosque. Y asi bastante rato, mirandonos y un brinco y desaparecio entre los arboles y, como un eco, uno mas joven a cierta distancia.

Besos en tu dia

Lukosh dijo...

Bonito despertar lechuguero y con cumple, ¡felicidades Laurita!
Me gusta mucho cómo cuentas que todo comienza a activarse... yo creo que no me activo en todo el año, pero es natural en mí, soy tipo marmota ; ).
¡Muchos besinis para esa ti y que tengas una excelente reactivación! : )

hacefalta dijo...

Hummmmm.... la "Marilauri" ya está de nuevo por aquí. Cómo me gusta leerte. Qué des-complicada haces la vida cotidiana.
Te envidioooooo...
No sabía que era tu cumple. Pues nada, que muchas felicidades. Y que este año pasado haya sido el peor de los que te queden.
Besinos.