Oh, cielos...y no sólo tengo internet, también tengo ventana, mesa, luz natural, un espacio de trabajo sin polvo de obra. Tampoco es tan espacioso como para que se meta todo el que no tiene nada que hacer allí a charlar, así que espero sea mucho más tranquilo, en el de antes apetecía vender cervezas en muchas ocasiones, aparte de humos y humores. Realmente hoy estoy feliz, pude ir andando hasta el bar donde comí, y volver andando, bajo el sol, dándome el aire, sí ,de la carretera, pero aire. Me doy cuenta de que mi tiempo libre pasa de noche, que apenas disfrutaba de la luz metida en aquella caja de lata en la que estábamos, que si hubiese tenido una ventana con cierta vista quizás hubiese podido evadirme algo y no llegar al estado de depresión al que estaba llegando. Puede ser que sobre todo me estuviese influyendo la falta del luz natural tan continuada, y no me daba ni cuenta, porque hoy, puedo decir SOY FELIZ aunque no me guste mi trabajo. Tampoco trabajo, porque todos estamos de mudanza, y la gente anda entretenida ayudandose unos a otros. Yo disfruto y mucho de la soledad y el silencio, de poder escribir sin que nadie me interrumpa, de la ventana, de la limpieza...por fin limpiaré la furgoneta!!! jA. No tengo que aguantar camiones ni camioneros, obras ni obreros...En fin, para mí, al menos hoy, todo son ventajas. Quería compartirlo. Juuuuujujuujuujuuuuuu
jueves, 29 de enero de 2009
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6 comentarios:
Buenas noticias, pues, aprovecha para recargar las pilas de sensaciones positivas que como el sol se acumulan.
Besos fuertes desde la ventana del noroeste
¡Felicidades Laurita por ese cambio, sin duda, a mejor!
Lo de estar en un cajón de obras debe ser algo agotador, ahora me imagino que te encontrarás muy bien en todos los sentidos (es decir, tanto física como mentalmente). Mi más sincera enhorabuena.
Besinis
Hola Laurita: Es imprescindible la ventana. Te entiendo. En el recorrido que hice por India, pagaba un plus por conseguir habitación con ventana. Enhorabuena.
El pan tiene inmejorable aspecto.
Estos días hago calcetos con lana de oveya, filá con rueca y fusu, en Cortes
Ay, abuelabrigadista, qué bien nos íbamos a llevar tú y yo, haciendo pan y tejiendo calcetos!!!
El pan, no sólo es la pinta, está maravilloso! Creo que la escanda sabe mucho mejor que el centeno.
Ay, abuelabrigadista, qué bien nos íbamos a llevar tú y yo, haciendo pan y tejiendo calcetos!!!
El pan, no sólo es la pinta, está maravilloso! Creo que la escanda sabe mucho mejor que el centeno.
Una ventana al exterior es como un ojo al interior. Disfruta.
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