jueves, 6 de noviembre de 2008

de casa al trabajo



















De abajo a arriba, atravesando las obras. Llegaba tarde y no me dio tiempo a sacar todas las que quería, pero al menos se ve qué maravilla de día, cómo brillan los colores del otoño, la humedad y el hielo de la noche resaltan los amarillos, ocres y verdes que clarean. Por otro lado los horrores de los movimientos de tierra, desmontes, enormes taludes que se desmoronan a causa de la lluvia que lleva casi 15 días cayendo, las máquinas excavando los túneles que poco a poco se hacen habituales en la zona.


2 comentarios:

hacefalta dijo...

Qué bonito amanecer, qué cielo tan azul, que horrorosos los desmontes y el gris del cemento. Los túneles son como sanguijuelas huecas que invaden, ni más ni menos, LA TIERRA. Los túneles me dan pena.

Kirsikkaluumu dijo...

me alegro de que puedas compartir esos momentos con la naturaleza que te rodea.
tienes la suerte de vivir en el secret valley!
muaks